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Un equipo arqueológico, dirigido Josu Santamarina Otaola (UPV-EHU), investigará nuevamente el frente vasco de la Guerra Civil en el monte San Pedro de Beratza, entre Amurrio y Orduña. A partir del 15 de octubre este grupo llevará a cabo una labor integral de análisis, documentación y puesta en valor de la posiciones de guerra, retomando así los trabajos iniciados en las campañas de octubre de 2016 y mayo de 2017.

Las excavaciones anteriores se centraron en rescatar las microhistorias olvidadas de los últimos defensores republicanos del monte San Pedro, los gudaris y milicianos de la XIII Brigada del Ejército de Euzkadi. Éstos tuvieron que hacer frente a una gran ofensiva franquista en la que se vieron implicados los aviones alemanes de la temida Legión Cóndor, carros de combate italianos y la III Brigada de Navarra. Todo un ensayo de los ataques relámpago que tan contundentes se mostrarían en la Segunda Guerra Mundial. El 26 de mayo de 1937 fue el último día de San Pedro como primera línea republicana. De aquel día trágico dan testimonio los cientos de objetos arqueológicos recuperados por este equipo.
En 2016 y 2017 se han localizado cientos de casquillos de procedencias tan diversas como Rusia, Austria, México, Checoslovaquia, Polonia, Alemania, Francia y Estados Unidos. Una evidencia rotunda del carácter internacional que tenía este conflicto que azotó el País Vasco hace ya ocho décadas. Además, en los nidos de ametralladora excavados se han hallado objetos de carácter civil, como una moneda de 1878 con la efigie del rey Alfonso XII, testimonio de la escasez de moneda durante la guerra, o una chapa de 10 céntimos de la Cooperativa de Consumo “La Esperanza” de Vitoria, quizá la evidencia material de la huida de un o una gasteiztarra en los primeros días de represión sublevada en la capital alavesa.
Aunque el hallazgo más sorprendente de la última campaña fue el de un periódico del diario Euzkadi, órgano oficial del Partido Nacionalista Vasco en la época. Apenas unos diminutos y frágiles fragmentos de papel se conservaban en el interior de uno de los nidos de ametralladora republicanos. La colmatación de varios depósitos de tierra y escombro, en la cima de un lluvioso monte, a 710 metros de altitud, habían hecho mella en la conservación de tan delicado material. Sin embargo, la restauración en laboratorio permitió la identificación del ejemplar exacto, con su fecha: el 5 de mayo de 1937. Así es como, gracias al trabajo arqueológico, la última lectura de la resistencia republicana en el monte San Pedro ha llego al presente y nos habla de aquellos días en los que circulaban noticias sobre el cercano trauma del bombardeo de Gernika por aviones alemanes el 26 de abril o el inicio de la gran evacuación de niños y niñas de la guerra hacia otros países como Francia, Bélgica, Inglaterra o la Unión Soviética. La sede del diario Euzkadi sería clausurada poco después, en junio, cuando las tropas de Franco entraron en Bilbao y establecieron una férrea censura sobre los medios de comunicación.
Abierto por obras
Este año, los trabajos arqueológicos contarán una vez más con la financiación de los Ayuntamientos de Amurrio y de Orduña, así como con el apoyo local de la asociación etnográfica Aztarna y los concejos de Lezama, Aloria y Uzkiano. Asimismo, un grupo de estudiantes del Grado de Historia de la UPV-EHU realizará sus prácticas universitarias en estas excavaciones. Además, las labores se desarrollarán bajo el lema “Abierto por obras”, en sintonía con la filosofía del Grupo de Investigación en Patrimonio Construido (GPAC), que ofrece cobertura técnica a este proyecto y que ha hecho célebre esta idea de socialización durante décadas de investigación en la Catedral de Santa María de Vitoria-Gasteiz. Por ello, quien así lo desee podrá visitar las excavaciones de lunes a viernes, en horario de 9:00 a 16:00.
El paisaje del monte San Pedro quizá sea el paisaje de la Guerra Civil mejor conservado del País Vasco y con el objeto de hacer hincapié en este valor patrimonial, las excavaciones de este año buscarán también la progresiva adecuación del lugar para su visita. Se abrirán varios metros de trincheras en las que poder observar un pedazo de aquel pasado de combate, pero también de convivencia entre aquellos que compartían vida y penurias a la intemperie y bajo el silbido de las balas.
Trabajo comunal
Además de la celebración de diversas charlas y barferencias por la zona, desde el proyecto se anima a todo el mundo a la participación en un auzolan en el monte San Pedro el sábado 20 de octubre por la mañana, así como a la visita de los resultados de las excavaciones el día festivo de Todos los Santos, el jueves 1 de noviembre por la mañana, en otra Jornada de Puertas Abiertas.