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El equipo arqueológico de la UPV-EHU, co-dirigido por los investigadores Josu Santamarina y Xurxo Ayán, ha hallado algunos objetos de gran interés hasta ahora ocultos bajo tierra en el monte San Pedro de Beratza, entre Amurrio y Orduña. La segunda campaña de excavaciones tuvo lugar en mayo de este año 2017 y se centró en la documentación de las posiciones de guerra republicanas del lugar, retomando las labores iniciadas en otoño de 2016.

Se han excavado dos tramos de trinchera, así como tres nidos blindados de cemento. Estas fortificaciones parecen pertenecer al momento en el que la V Brigada del Ejército Vasco ocupó el monte San Pedro, entre diciembre de 1936 y mayo de 1937. En estos meses, gudaris del batallón Araba (EAJ-PNV) y del batallón Leandro Carro (PCE) se turnaron en la defensa y fortificación del lugar. A apenas 700 metros, al otro lado del pinar de Orduña, en la parte alta de La Barrerilla, requetés y soldados de Franco permanecieron vigilantes. Este frente se mantuvo más o menos tranquilo en este tiempo, incluso a partir de marzo-abril de 1937, cuando el general Mola inició su gran ofensiva sobre Euskadi. En esa primavera, la Legión Cóndor alemana y la aviación legionaria italiana bombardearon intensamente decenas de localidades vizcaínas, mientras las tropas sublevadas avanzaban hacia Bilbao.

El 26 de mayo de 1937 le tocó el turno al monte San Pedro. La aviación alemana atacó primero para facilitar así el avance a la infantería franquista (la III División de Navarra) que además venía acompañada de carros blindados italianos. En los derruidos nidos blindados de este monte encontramos los restos de la desesperada resistencia republicana.

Entre cientos de casquillos de fusil y de ametralladora, evidencias de fuego defensivo republicano, se han encontrado varias monedas. Una de ellas de 1878, con la efigie de Alfonso XII, que parece hablarnos del uso de monedas antiguas en un periodo de escasez como fue el de la Guerra Civil. Pero, además, gracias a las labores de restauración se ha podido comprobar que una de las monedas “no debería estar ahí”: se trata de una moneda de 10 céntimos de la Cooperativa de Consumo La Esperanza de Vitoria. La capital alavesa se encontraba en zona sublevada, así que el hallazgo de una moneda de este tipo en un puesto republicano abre varias vías de interpretación. Una de ellas es que puede haber pertenecido a uno de los atacantes franquistas de este fortín, pero la otra es que sea de un evadido vitoriano al campo republicano que se encontró justamente defendiendo este lugar aquel 26 de mayo. En este último caso, estaríamos ante una evidencia que nos hablaría de uno de aquellos cientos de alaveses que tuvieron que huir de la represión franquista en el territorio y que engrosaron las filas del Ejército Vasco. No es una interpretación descabellada en tanto que, como hemos dicho, el batallón Araba estuvo mucho tiempo en San Pedro y que, como su propio nombre indica, estaba formado sobre todo por alaveses, muchos de ellos huidos procedentes de Vitoria.

El otro hallazgo es aún más sugerente. En las ruinas de un nido blindado, en la parte orduñesa del monte, se hallaron fragmentos de papel en un estado de conservación realmente frágil. 80 años bajo tierra, en un entorno frío y húmedo pasan factura. Pero la labor de restauración nos ha permitido identificar estos fragmentos y ver así que se corresponden con un ejemplar del diario Euzkadi, publicado por el Partido Nacionalista Vasco entre 1913 y 1937. Las pocas palabras que se han conservado hasta hoy se hacen eco del bombardeo de la “villa de Gernika” (26 de abril de 1937), una verdadera “catástrofe”. Una lista de niños heridos por un bombardeo en Larrauri (Mungia) ha sido la pista definitiva con la que hemos conseguido saber que este ejemplar se corresponde con el del 5 de mayo de 1937, apenas 21 días antes de la batalla.

En este momento, el batallón nacionalista vasco Araba abandonó el monte San Pedro y fue destinado al frente de Mungia. En su lugar, fuerzas de la XIII Brigada ocuparon el monte, siendo éstas quienes sufrieron el ataque del 26 de mayo. Con lo que, bajo tierra, se ha podido rescatar la lectura de los últimos gudaris del PNV en el monte San Pedro que, al parecer, estaban bien informados de los trágicos sucesos que estaban teniendo lugar en otros puntos del territorio, como Gernika y su cruento bombardeo, uno de los episodios más traumáticos de nuestra historia reciente.

Este hallazgo nos acerca a las últimas semanas de resistencia del Ejército Vasco frente a las fuerzas de Franco con un nivel de detalle inesperado. Aunque, en apenas dos campañas arqueológicas sólo se ha podido “rascar” la superficie histórica de este lugar. Quién sabe cuántos descubrimientos más nos deparará el monte San Pedro en el futuro.