Campo de concentración de Orduña

Entre julio de 1937 y septiembre de 1939 las autoridades militares franquistas establecieron un campo de concentración de prisioneros en Orduña, en el que fueron internadas alrededor de 50.000 personas. El objetivo de este centro fue la reclusión preventiva, la clasificación y la reeducación de los prisioneros hechos por las tropas de Franco, fundamentalmente en los frentes de Bizkaia, Aragón y Cataluña.
Estuvo situado en pleno centro de la ciudad, en el antiguo colegio de los jesuitas, y tenía una capacidad máxima de 5.000 personas. Los cautivos, algunos de ellos ajenos a la guerra, sufrieron un trato inhumano que se caracterizó por el hacinamiento, la insalubridad, la miseria, el hambre, la violencia, el miedo, la humillación y la incertidumbre. Además, algunos de ellos fueron utilizados como esclavos para realizar diferentes obras públicas y privadas.

Durante los 27 meses que permaneció abierto se registraron 24 fallecimientos oficialmente, aunque es probable que fueran muchos más. El perfil medio de los fallecidos responde al de un joven catalán de 30 años, labrador de profesión que murió de una dolencia pulmonar. Como consecuencia de todo ello, en 2012 el Ayuntamiento de Orduña reprobó lo ocurrido, pidió perdón por haberse lucrado a costa de los cautivos, y se comprometió a rehabilitar su memoria, así como a difundir este terrible y desconocido episodio de nuestra historia.

Declaración Institucional sobre la memoria histórica (PDF 5,16MB)
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Sello del Campo de Concentración de Prisioneros y Evadidos de Orduña. Fuente: 'Prisioneros en el Campo de Concentración de Orduña (1937-1939)’, de J. Egiguren. Editorial Ttarttalo (2011).